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La timidez suele estar asociada con algunos rasgos negativos como, por ejemplo, la dificultad para mantener el contacto visual.

Como afirma el profesor de psicología en la Universidad Stanford C. Barr Taylor, “Ser tímido puede alejarte de muchas cosas buenas de la vida”. “Las personas tímidas se muestran muchas veces reacias a eventos sociales, pues tienen la necesidad natural de huir de la gente”

Pero podemos aprender muchísimas cosas de la timidez y empezar a valorar algunas de sus características.

Son muy observadores. Las personas tímidas se fijan en fragmentos de las conversaciones o en detalles de su alrededor que quizás para otras pasan desapercibidos. Es algo que les puede ser de utilidad en su entorno social, asegura Taylor. “Solo porque seas tímido no significa que no estés al tanto de la realidad social”, explica el especialista. “De hecho, la timidez puede convertirse en un punto fuerte si actúas como el observador del lugar”.

Las personas más reservadas también tienen una mayor capacidad para leer las expresiones faciales de la gente. En un estudio de la Universidad Southern Illinois en Carbondale, los investigadores descubrieron que los individuos en edad universitaria que eran tímidos identificaban mejor las expresiones de tristeza y miedo en comparación con los que no eran tímidos.

Les gusta escuchar. Aunque mucha gente asocia la timidez con el hecho de estar fuera de una conversación, no siempre se da el caso. De hecho, las personas tímidas pueden ser los mejores integrantes de una conversación, ya que están muy pendientes de lo que cada persona del grupo dice.

Son muy reflexivos. Las personas tímidas tienden a reflexionar bastante. A veces, su mente es incapaz de desconectar. La timidez no se debería ver como un impedimento, sino como una forma de reflexión activa en determinadas situaciones.

Con el avance de la tecnología, es posible que se esté perdiendo el arte de la reflexión y que, en su lugar, nos pongamos en modo multitarea. Sin embargo, la meditación conlleva beneficios.

Para empezar, el proceso creativo nace en las mentes más soñadoras. La gente reflexiva tiene más capacidad para tomar decisiones bien deliberadas.

Hay gente tímida que se preocupa por un reto o un acontecimiento en particular; el especialista aconseja a estas personas que aborden con calma la situación si empiezan a sentir ansiedad. Si te enfrentas a tus inseguridades, explica Taylor, notarás menos ansiedad. Si te obligas a encarar una situación que te produce miedo, tendrás la sensación de que puedes hacerlo. Al contemplar esas situaciones, como una prueba y después como un logro, podrás superarlas.

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