Cuanto más trabajas, más suerte tienes. Este viejo dicho sigue confirmándose. La vida ayuda a los que se ayudan a sí mismos. Las cosas buenas les ocurren a las personas que están dispuestas a poner esfuerzo y disciplina.

Descubre en qué destacas. Averigua cuál es tu talento y trabaja incan sablemente para pulirlo. Reflexiona sobre qué ha bilidades admira más de ti la gente que te conoce.

No dejes de hacer las cosas que te alegran el corazón. Haz una lista con las actividades que más te apasionan. Haz hueco en tu agenda para cada una de ellas, cada semana.

Asume tus errores. El liderazgo personal em pieza con la conciencia de uno mismo, porque no puedes mejorar una debilidad o un fallo si no eres consciente de que lo tienes.

Sé paciente contigo mismo.
La dificultad para cambiar y mejorar es mayor al principio. Lleva tiem po vencer la resistencia de las viejas costumbres. Pero tu vida puede ser mucho mejor si así lo decides. Cuando pongas orden o suprimas lo que debe ser eliminado, te sentirás más ligero y feliz.

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