Si hay algo en tu vida que no es de tu agrado, ¿por qué no lo cambias? ¿Qué te detiene a ello?
Se necesita valor y determinación para hacerlo, pero dá por seguro, que si no das el paso, te arrepentirás de ello.
Ten siempre presente, que si no arriesgas nada, lo arriesgas todo.
Vive tu propia vida, sin imposiciones y con plena libertad. Pero hazlo ya.
Por ejemplo, yo al principio de mi vida laboral, amaba mi trabajo. Pero con los años, la misma rutina hacía que me aburriera profundamente. Una de las peores cosas que te pueden pasar es que te aburras en tu trabajo: las horas parecen días y parece que nunca llega el fin de semana.
 
Bien, pues decidí dar un cambio. No fue fácil. Es más, reconozco que me costó varios meses decidirme. Peró me atreví: salí del puerto y me adentré en el mar. 
Monté dos empresas y me dediqué a lo que me apasionaba: las finanzas, la bolsa, las inversiones…
 
¿Y sabes de qué es lo único de lo que me arrepiento? De no haber cambiado mi vida antes. 
 
Si dudas ante el cambio, pregúntate lo siguiente: ¿Qué es lo peor que podría sucederme?
 
¡Adelante!
 
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