problema-y-solución

Los problemas son percepciones que nos imaginamos y que nos ponemos.  El primer paso para resolver un problema es tener un fuerte deseo de seguir adelante.

Si el problema tiene una solución, entonces no hay necesidad de preocuparse. Pero si no hay resolución, preocuparse no cambiará las cosas. En tales circunstancias, lo que no hay que hacer agobiarse, sobre todo cuando no podemos actuar directamente. Lo mejor es encontrar el lado positivo del problema y adaptar el problema a la situación.

Es aconsejable liberar la mente, vaciarse, dar un paso hacia atrás en relación a uno mismo y en relación al problema. Luego, hay que adoptar una actitud tranquila para lidiar con el problema con mayor lucidez. La paz interior permitirá a la mente acercarse a las soluciones.

Hacerle frente a un problema con una actitud positiva es mucho más accesible que hacerle frente con una actitud desorientada.

Hay que tener la voluntad de buscar la solución y de poner orden y organización en tus pensamientos e ideas.

Cualquiera que sea la magnitud del problema, siempre existe una solución que se ajusta al mismo. La solución a un problema, a menudo gira entorno al problema en sí.

Te dejo una frase que podrá ayudarte:

“No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos” Albert Einstein.

Cada problema tiene solución
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