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Matthew McConaughey demuestra perseverancia y habilidad para renovar la marca personal.

Podemos aprender mucho de este reciente ganador del Oscar a Mejor Actor.

Al igual que en el mundo emprendedor, la actuación requiere de mucha práctica, fracaso y riesgo para alcanzar el nivel de éxito.

A continuación enumeramos tres cosas que los emprendedores pueden aprender de su carrera:

-Comprométete con tu visión. En una entrevista reciente, McConaughey habló acerca de su dramática pérdida de peso para su papel en Dallas Buyers Club. El actor de 44 años perdió 18 kilos en cuatro meses.

Al hablar sobre qué tan lejos llevó este cambio físico, afirmó que aunque perdió mucho peso al principio no sentía que la transformación fuera suficiente. Insatisfecho, se tomó la pérdida de peso más a pecho, hasta que un miembro del equipo le preguntó si se encontraba bien. Ese mismo día, muchos más le hicieron la misma pregunta con preocupación. McConaughey dice que entonces supo que había logrado su objetivo para poder interpretar el personaje. Tenía una visión sobre qué tanto necesitaba comprometerse con su rol, y la cumplió.

-Nunca es tarde para renovar tu marca. Durante años, McConaughey fue considerado como un playboy, tanto en su vida personal como en su carrera, interpretando a galanes de comedias románticas.

Para superar esos roles, McConaughey sabía que necesitaba alejarse un tiempo de la escena para renovar su marca personal. Tuvo una cándida discusión con su esposa sobre la decisión, y al final obtuvo su respaldo, ya que sabían que sería un riesgo financiero el rechazar papeles para los que se sentía cómodo para expandirse a otro tipo de roles.

Después de unos cuantos años y de mucha determinación, McConaughey ha emergido con roles dramáticos en Mud, en la serie de HBO True Detective y en su actuación ganadora en Dallas Buyers Club. Su riesgo y paciencia tuvieron resultados, ya que consiguió renovar su marca como actor.

-No te temas a ti mismo. Unas de las palabras más famosas de McConaughey es “Alright, alright, alright” (Está bien). Puedes escucharlo decir estas palabras muchas veces en sus películas. No obstante, lo mejor es que no suele estar en el guión original.

Si viste El Lobo de Wall Street, entonces recordarás una escena entre Leonardo DiCaprio y McConaughey donde están sentados en un restaurante elegante y McConaughey empieza a golpearse en el pecho. Se golpea para prepararse para el piso de comercio, diciéndose que lo relaja y hace que el personaje de DiCaprio lo acompañe. Se convierte en “algo” en la película. Esto tampoco estaba estaba en el guión. Fue algo que el director Martin Scorsese lo vio hacer al prepararse para una escena. Le gustó tanto que pidió que lo hicieran frente a la cámara.

3 lecciones que podemos aprender sobre emprendimiento de Matthew McConaughey
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